Bolitas de berenjena y champiñones.

Una vez, mordí una bolita rebozada pensando que era una croqueta y resultó ser una col de Bruselas, desde entonces no las puedo ni oler. Qué le voy a hacer, así es el cerebro, si hubiera sabido que era una col, la habría mordido con otra expectativa. Con las bolitas vegetales me pasaba algo parecido, aunque supiera que eran de verduras, no conseguía que me gustara ninguna, las encontraba muy sosas. Tras muchos intentos a cada cuál más insulso, conseguí cocinar esta receta que espero que te guste y la puedas mejorar. Yo seguiré probando variantes y si se te ocurre algo sabroso, ¡házmelo saber!

Ingredientes

  • 1 berenjena.
  • 6-7 champiñones.
  • 2 cucharadas de harina de mijo.
  • 1 cucharada de lino triturado.
  • 1 cucharada de levadura de cerveza.
  • Tomate triturado.

Elaboración

  1. Cortamos la berenjena en rodajas de 1/2 cm aproximadamente y las sumergimos en agua durante un rato para quitarles el amargor, a no ser que te guste y entonces puedes saltarte este paso.
  2. Trituramos el lino en un molinillo y le añadimos 3 cucharadas de agua. Dejamos reposar la mezcla para que le salga el mucílago que es una especie de gelatina que tienen algunas semillas y que nos servirá para ligar la masa de las bolitas. Mientras tanto, preparamos el resto de los ingredientes.
  3. Cortamos la berenjena y los champiñones en trocitos pequeños y los ablandamos en un wok con un poco de aceite. Los ponemos en un bol.
  4. Trituramos el mijo en el molinillo hasta convertirlo en harina y lo añadimos a la verdura. Tarda 1 minuto.
  5. Agregamos la levadura de cerveza y un poco de sal y mezclamos bien todo. Si no tienes levadura de cerveza la masa no varía, pero te la recomiendo porque le da mucha alegría a las bolitas… y a cualquier plato que hagas.
  6. Añadimos el lino y amasamos bien con las manos. Es una gozada meter las manos en la masa. 🙂
  7. Hacemos bolitas del tamaño que nos guste y las ponemos en la bandeja del horno a 200º durante 15 minutos.
  8. Mientras tanto, hacemos la salsa de tomate: un chorrito de aceite, un poco de sal y un bote de tomate triturado. Lo dejamos hervir suave hasta que estén las bolitas, que pondremos en la cazuela con cuidado de que no se rompan. Removemos la cazuela agarrándola por las asas para que las bolitas se impregnen con la salsa y las servimos.

Variantes

Tengo ganas de probar las bolitas con espinacas y calabacín, o con zanahorias… cualquier verdura que se te ocurra les vendrá bien. Si suelta mucha agua, la dejamos reducir para que las bolitas no se desparramen.

El lino remojado lo puedes sustituir por chía remojada, el caso es que sea una semilla con mucílago para conseguir la ligazón que hace el huevo.

Si no tienes mijo, puedes usar harina de garbanzos o cualquier harina integral, recuerda que conservan sus propiedades y son mucho más digestivas que las harinas blancas.

La salsa puede ser también de calabaza, de champiñones, de cualquier cosa que te guste.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s