Moussaka.

La berenjena no me gustaba mucho por su amargor, pero la sabia Paz me enseñó el secreto para quitarle “lo verde” y aquí te presento mi plato favorito elaborado con esta solanácea.

No es precisamente un plato para diario, pero tomarnos un trabajito extra en la cocina de vez en cuando nos puede servir para relajarnos y experimentar. Necesitarás tres fuegos prácticamente a la vez. Te recomiendo que prepares todos los utensilios y alimentos en la encimera como si fueras a sacarles una foto, así te resultará más cómodo porque los tendrás a mano.

Ingredientes

  • ¼ kg de patatas medianas, para que se hagan más rápido.
  • Agua templada o leche vegetal.
  • 1 berenjena hermosa.
  • 1 bote de tomate triturado.
  • ½ kg de carne picada.
  • Sal y aceite.

Elaboración

Una hora antes de cocinar, cortamos la berenjena en rodajas de 1cm y las ponemos a remojo con un peso encima para que se sumerjan bien. Si te gusta su amargor, puedes ahorrarte este paso y empieza la fiesta…

  1. Ponemos a cocer las patatas durante media hora desde que empiezan a hervir.
  2. Mientras tanto, ponemos un chorrito de aceite en un wok y antes de que se caliente, para que no se queme, añadimos la carne. La rehogamos un poco, que pierda el color a crudo. Añadimos el bote de tomate, la sal, removemos bien y lo dejamos cocinando a fuego bajo hasta que reduzca el tomate. Si te parece mucho para vigilar, mi táctica es poner un temporizador para las patatas y ese tiempo me sirve para los dos pucheros.
  3. En el tercer puchero, ponemos un dedo de agua y el cestillo para cocinar al vapor con las rodajas de berenjena bien esparcidas. Las cocemos durante 15 minutos o hasta que veas que están blanditas. Es posible que el tiempo que has puesto para las patatas te sirva incluso para las berenjenas.
  4. Escurrimos las patatas, las pelamos y las picamos. Las ponemos en el vaso de la batidora y les añadimos un chorro de agua templada o leche vegetal. A mí me gusta solo con agua porque la leche le da demasiado sabor. Con una pizca de sal, hacemos un puré cremoso pero que no se desparrame. Empieza echando poca agua, ya añadirás más si la necesita. También se puede hacer aplastando las patatas con un tenedor.
  5. Y ahora el montaje: en un recipiente para horno, hacemos una capa con las rodajas de berenjena bien apretaditas. Para la segunda capa, añadimos la carne y la extendemos bien. Y por último, esparcimos el puré de patatas formando la tercera capa.
  6. Colocamos la moussaka en la parte más alta del horno precalentado a 100º y la dejamos hasta que el puré de patatas se haya dorado a tu gusto. Si subimos la temperatura, la comida aumenta su calor y deja de ser neutra y, total, solo necesitamos calentarlo todo un poco. El puré está muy bueno aunque no se dore.

Variantes

Una variante muy suavecita y totalmente distinta es sustituyendo la berenjena por calabacín y la carne por atún u otro pescado que te guste. Ya no es moussaka, pero queda muy rico.

Una sugerencia muy interesante es añadir a la carne aceitunas verdes muy picaditas para darle ese toque alegre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s