Guisadito pequeño.

Así le llamábamos en mi casa cuando mi madre guisaba los filetes que le habían sobrado. Esta versión es con tetilla de vaca cortada en taquitos, pero puedes hacer la prueba con cualquier tipo de carne y corte que te gusten.

Este plato creo que es un buen ejemplo para ilustrar la forma neutra de cocinar la carne y para abrirte la imaginación a un sinfín de variantes.

La carne combina bien con verduras y féculas, sin embargo, no se digiere bien mezclada con cereales, legumbres, frutos oleaginosos y frutas dulces.

Contiene proteínas 100% completas, su hierro se absorbe con facilidad y contiene vitamina B12. De todas formas, mi consejo es no comer carne más de una vez por semana porque su grasa es saturada, es decir, carga el hígado de colesterol.

Si te preguntas de dónde vas a sacar las proteínas si no comes carne, la respuesta es de las legumbres combinadas con cereales o semillas que, además no tienen por qué ir en la misma ingesta sino repartidos a lo largo del día. Los garbanzos podrían considerarse proteínas completas.

Ingredientes

  • ½ kg de la carne que elijamos.
  • ½ kg de patatas.
  • 2 zanahorias.
  • 1 rama de apio rallada.
  • Agua, sal y un chorrito de aceite.

Elaboración

  1. Preparamos los ingredientes. Picamos la zanahoria en rodajitas, en tacos o en tiras. Rallamos el apio. Pelamos y tronchamos las patatas al tamaño que nos guste. Cortamos la carne en trocitos de bocado.
  2. Ponemos la olla al fuego para que se caliente y echamos la zanahoria picada.
  3. Cuando empiece a “hacer ruido” será porque la olla está lo suficientemente caliente como para marcar la carne y no se le escape el jugo. Añadimos los trocitos y removemos hasta que pierda el color a crudo. Las zanahorias nos ayudan a que la carne no se pegue.
  4. Añadimos agua hirviendo hasta casi cubrir la carne para que se acabe de sellar.
  5. Ahora ponemos el apio y la sal y cerramos la tapa. Te recomiendo la olla a presión si quieres hacerlo más rápido, pero si tienes tiempo, los pucheros de barro te van a encantar. Los tiempos de cocción dependerán del recipiente.
  6. Cuando la carne esté casi hecha, añadimos las patatas y un chorrito de aceite y dejamos que se acabe de hacer el guisado. También puedes ponerlo todo junto, las patatas se desharán y quedará riquísimo.

Variantes

El apio es un potenciador del sabor natural imprescindible en este plato, no lo notas pero el guisado te sabrá delicioso. Es un alimento fresco, pero al cocinarlo, como ya sabes, se vuelve neutro.

Según la temporada, puedes añadir alcachofas, guisantes, menestra, brócoli, vainas, tomates secos o frescos, etc.

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